Eres tú el que hace la foto cuando estoy llorando. No mientas y digas que todos merecemos fotos mostrando nuestros sentimientos. Tú estás siempre detrás de la cámara, sonriendo. Un primer plano de la calentura de mi labio, la quemadura de mi muñeca y el moratón que dejaron tus puños- o labios. La pupila dilatada en la que te reflejas oscuro y cruel o feliz. El objetivo tiene doble significado pero ambos soy yo.
Que en poco espacio quepa mucho dolor. (Sea en un papel o en mi corazón).
Estamos como siempre para decirnos hasta nunca.