28 de febrero de 2016

Ida

Quiero decir que tienes estrellas en la sangre por la supernova de tu corazón y que exhalas el humo de un cigarro como si de una aurora boreal se tratase. Que los átomos de tu cuerpo se peleaban por estar en tu cabeza. Pero no voy a decirlo, porque sería mentira. Tienes heroína en tu sangre y tu corazón bombea la adicción hasta que explotas y ya no tienes fuerza para echar el humo de tus pulmones, o lo que quedan de ellos. Tu cuerpo está formado de células suicidas que intentan conseguir su puesto en la piel para irse antes.
Quería decir que eres preciosa, pero es mentira porque lo fuiste. Pero te fuiste y de ti queda tu identidad, dudable, y los harapos de una funda que ya ni intenta protegerte. Y contigo yo también me fui.