21 de junio de 2015

"No sé cómo he llegado aquí, pero no sé si quiero salir."

Vuelve aquí para decirme que soy diferente.
Nos hemos vuelto a buscar para seguir siendo así de tontos.
Dejémonos de tonterías, somos el segundo plato del otro
    y hoy no hay postre,
        pero quién sabe si mañana habrá.
Me he cansado de ser la que nunca fui, el acertijo que todo el mundo parece conocer. Y tú aún sin resolverme.
Y tú aún sin verme, escucharme, saberme.
No es tu culpa que use siempre la misma fuente y el mismo tamaño de letra, ni que tú no seas otra. Que seas mi favorito.
Por un momento pensé en dejar de escribirte, pero no quiero que me empieces a escribir tú a mí, yo a nosotros o nosotros a ninguno.

4 de junio de 2015

Picaflor.

¿Somos nosotros los locos por querer taparnos la cara? Que ya ni sentimos vergüenza, pero no me veas sonreír. Que no necesitamos colorete, con un par de palabras me bastan. Y somos tan típicos como pintalabios color besos. A veces pintamonas, pagafantas, picaflor; otras no eres. Y somos, juro que lo somos. Pero ya sabemos que lo que se nos da bien es querernos en silencio y a ratos, pero no parece tan malo cuando estamos en tu habitación. Ni cuando sabemos que los que mejor nos entendemos somos nosotros, y que nuestros cumplidos son los únicos que valen tanto como tú.
Sabemos que es un papel y millones de letras, cartas de despedida. Para volver a vernos en un tiempo porque nos necesitamos y somos muy cobardes para decirlo pero valientes para pensarlo. Espero que en unos años nos leamos como si fuésemos nuestro libro favorito de la librería, y el autor sea tan cobarde de no decir su nombre.