Odio este tipo de días. Así que voy a hablar de Lorena.
Lorena era una chica que lloraba si la mirabas, por lo que nunca lloraba.
Bailaba al ritmo del jazz siendo arrítmica y pisaba las baldosas rosas de su casa evitando las blancas.
Era daltónica pero veía infinitos colores más que nosotros, y era feliz como ninguna otra persona.
Me quería como nunca quise que me quisieran, menudo cacao mental.
Yo soy de café amargo y ella de chocolate con churros.
Joder Lorena, me cosiste una sonrisa cuando quería llorar y eres
malvada y cruel.
Por qué aprendiste eso de mí pudiendo aprender a besar. Sólo me
mordías el labio, a cualquier dolor le llamabas beso y a mí me
llamabas amor.
Sigue bailando jazz y salsa con un cadáver. Se casa con la muerte
y fallece el ramo de la novia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario